Japón en luna de miel: qué ruta elegir según los días (y el tipo de pareja) que sois

Japón es, con diferencia, uno de los destinos que más ilusión despierta cuando una pareja empieza a hablar de la luna de miel. Y con motivo: es seguro, limpio, comáis donde comáis se come de maravilla, y mezcla como ningún otro sitio la tradición milenaria con lo más futurista. Vas de un templo con quinientos años a un cruce de neón en el mismo día.
El problema no es si ir, es cómo. Porque Japón se puede vivir de muchas maneras y no todas encajan igual con un viaje de novios. Esta es la guía para elegir la vuestra sin equivocaros.
Primera decisión: guiado o a vuestro aire
Japón intimida al principio —otro alfabeto, otro idioma, trenes por todas partes— pero es de los países más fáciles de recorrer por libre que existen: todo funciona, todo es puntual y la gente ayuda aunque no habléis inglés. Aun así, la elección depende de vosotros:
No hay opción mejor: hay la que va con vuestra forma de viajar. Y en luna de miel eso importa, porque no queréis discutir con un mapa el tercer día.
Segunda decisión: cuántos días tenéis
Aquí es donde muchas parejas se equivocan, queriendo meter demasiado. Japón está lejos —unas doce horas de vuelo— así que por debajo de una semana en destino no compensa el viaje.
Con ocho o nueve días hacéis el clásico que nunca falla: Tokio, Kioto y alrededores. Es la Japón esencial en 8 días, perfecta si tenéis las vacaciones justas y queréis lo imprescindible bien hecho. Con doce a catorce días ya cabe bajar a Hiroshima y Miyajima, la montaña de Koyasan con sus templos, o los Alpes japoneses. Cuanto más días, más Japón de verdad y menos maratón.
El error a evitar es querer verlo todo en poco tiempo. Japón premia la calma: un jardín, un ryokan, un baño en aguas termales. Si vais con prisa, os perdéis justo lo que lo hace especial.
Tercera decisión: ¿solo Japón o con playa?
Japón es un viaje intenso: se anda mucho, se ve muchísimo y se termina con las pilas gastadas de tanto estímulo. Por eso a muchas parejas les cuadra rematarlo con unos días de descanso total en la playa, y Maldivas queda de camino.
Esa es la lógica de Japón y Maldivas: la cultura y el movimiento primero, y el mar y el no hacer nada al final. Si vuestra idea de luna de miel incluye sí o sí unos días de playa, esta es la combinación redonda. Si en cambio queréis empaparos solo de Japón, también se sostiene de sobra por sí mismo.
Cuándo ir
Japón tiene dos temporadas estrella y las dos son preciosas. La primavera (finales de marzo y abril) es la de los cerezos en flor, la más famosa y también la más llena y cara. El otoño (finales de octubre y noviembre) tiñe de rojo los arces y, para nuestro gusto, es aún más bonito y algo más tranquilo. Si podéis elegir fecha, apuntad a una de esas dos ventanas.
Verano es caluroso y húmedo; invierno es frío pero tiene su encanto con nieve y menos gente. Ninguna es mala, pero primavera y otoño son las que dejan las fotos que habéis visto.
De dónde sale el precio
Japón tiene fama de carísimo y ya no lo es tanto: comer y moverse por dentro es más razonable de lo que la gente cree. Lo que pesa en el presupuesto es el vuelo (largo) y, si lo elegís, cuántas noches de Maldivas le sumáis. Un viaje solo de Japón suele partir de unos 2.900 € por persona, y el combinado con playa sube según el nivel de hotel al final.
¿Merece la pena?
Si os tira la mezcla de cultura, gastronomía y esa sensación de estar en un sitio que no se parece a nada de lo conocido, Japón no decepciona. Es de esos viajes de los que se vuelve diciendo «hay que repetir».
Lo único que pediríamos es que no lo hagáis con prisa. Si solo tenéis cuatro o cinco días, quizá encaje mejor otro destino y dejar Japón para cuando podáis dedicarle lo que merece. Contadnos cuántos días tenéis y cómo os gusta viajar, y os decimos cuál de las rutas es la vuestra.
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